Posibles reacciones adversas a la leche materna

La leche meterna es increíble: ofrece una nutrición completa para los bebés y proporciona un sinfín de beneficios para la salud, el desarrollo y la inmunidad. Los nutrientes de la leche de la mamá surgen directamente de lo que circula en la sangre, lo que significa que los nutrientes que absorbe de los alimentos que ingiere se transmiten a su bebé. Más allá de que en los bebés es poco común ser verdaderamente alérgico o reaccionar a algo en la leche de la mamá, un pequeño porcentaje de madres aprecian una diferencia y ciertos síntomas en sus bebés tras comer algunos alimentos y darles el pecho posteriormente.

Madre amamantando a su bebé

Como identificar síntomas de reacción a la leche materna

¿Qué síntoma puede dar pistas de una reacción relacionada con los alimentos? Los signos más habituales de alergia o intolerancia a los alimentos en los bebés amamantados son el eccema (una erupción cutánea roja y escamosa) y las heces con sangre (sin otros signos de patología). También puede ver urticaria, sibilancias, congestión nasal, vómitos o diarrea.

Si nota alguno de estos síntomas, una dieta de supresión puede ayudar tanto a diagnosticar como a tratar una posible alergia alimentaria. Esto quiere decir eliminar los alérgenos potenciales de su dieta uno a la vez durante 2-4 semanas cada uno de ellos mientras prosigue amamantando y observa si los síntomas de su bebé disminuyen. Sí, puede proseguir amamantando, a pesar de los síntomas, si su bebé continúa medrando y ganando peso.

Si identifica con precisión el alimento que causa el inconveniente, evítelo a lo largo de por lo menos 6 meses o hasta el momento en que su bebé tenga entre 9 y 12 meses de edad (lo que ocurra más tarde). En ese instante, es posible que logre reintroducir el alimento en su dieta pues la mayor parte de los pequeños superarán la alergia al medrar.

¿Qué alimentos tienen la posibilidad de estar provocando la reacción? Los alérgenos alimenticios más comunes son la leche de vaca, la soja, el maíz y los huevos. En verdad, en un estudio de precisamente 100 bebés con sospecha de alergia alimenticia, los modelos lácteos causaron el 65% de las situaciones. Los cacahuetes, las nueces de árbol, el trigo y el chocolate asimismo son causantes frecuentes de alergias.

Aconsejamos consultar a su médico para discutir cualquier inquietud con respecto a probables alergias alimenticias. Más allá de que probablemente logre controlar la mayoría de las alergias alimentarias en su bebé amamantado mudando su dieta, existen algunos casos en los que puede ser preciso utilizar una fórmula hipoalergénica.

También puede favorecerse del precaución de un dietista registrado mientras que prosigue una dieta de supresión. Los alimentos como la leche, la soja y el maíz tienen la posibilidad de esconderse en todo tipo de sitios molestos, y un dietista registrado puede contribuir a cerciorarse de que haya eliminado a todos los probables infractores de su plato. También puede evaluar su ingesta y llevar a cabo recomendaciones para contribuir a evitar que tenga deficiencia de nutrientes en este momento que cambió su dieta habitual. Y las mentoras de Todo Lactancia pueden ayudarla a lograr sus objetivos de lactancia materna mientras la sostienen a usted y al bebé contentos y saludables.

Posiblemente haya escuchado que comer alimentos que le causan gases asimismo le ocasionará malestar gastrointestinal a su bebé, o que comer alimentos como cebolla, ajo y verduras crucíferas provocará cólicos. Más allá de que no hay datos significativos que respalden tal asociación, existen algunos estudios pequeños que señalan que las mamás apreciaron que ciertos alimentos ponían a sus bebés más irritables de lo frecuente.

Algunas mamás notan reacciones leves a otros alimentos de su dieta. Ciertos bebés lloran, se quejan o incluso amamantan con mucho más frecuencia una vez que su madre ha comido alimentos picantes o “con gases” (como el repollo). Estas reacciones se diferencian de las alergias en que causan síntomas menos graves (sin erupciones ni respiración anormal) y casi siempre duran menos de veinticuatro horas.

Si su bebé reacciona negativamente toda vez que come un preciso género de comida y le resulta alarmante, puede simplemente evitar esa comida particularmente temporalmente. Si estos síntomas prosiguen a diario y duran bastante tiempo, tienen la posibilidad de indicar cólicos en vez de sensibilidad a los alimentos. Hable con su pediatra sobre esta posibilidad, si la eliminación de varios alimentos no tiene ningún efecto sobre los síntomas de su hijo.

Una nota final: si bien se necesita mucho más investigación, ciertos estudios han correcto que la lactancia materna exclusiva a lo largo de por lo menos 4 meses puede contribuir a achicar el peligro y la gravedad de las alergias alimenticias, aun en familias con antecedentes de ellas (1,2). Entonces, si su pequeño exhibe una intolerancia o alergia temprano, sepa que puede resolverse por sí solo antes que cumpla un año y que la lactancia materna continua puede ayudar a protegerlo contra las alergias más adelante.

Consejos para disminuir la reacción

Ponte en contacto con tu médico

Traiga a su bebé para un examen. Querrá descartar cualquier otra causa de sus síntomas, supervisar su desarrollo y incremento de peso, y asegurarse de que no esté perdiendo sangre en demasía si tiene heces con sangre. Su médico asimismo puede debatir la posibilidad de confirmar la presencia de una alergia con una prueba de punción cutánea.

Si a su hijo se le diagnostica una alergia alimentaria, recuerde preguntar sobre la posibilidad de reintroducir la comida más adelante. La mayoría de los pequeños dejarán de tener alergias alimenticias, en ocasiones antes de su primer cumpleaños.

Lleva un diario de alimentos y síntomas

Sabemos que es difícil localizar tiempo para comer en esos primeros meses, y mucho menos redactar lo que llegó a su boca, pero llevar a cabo un rastreo de su ingesta adjuntado con los síntomas de su bebé es una buena manera de arrojar luz sobre las posibles reacciones.

Solo recuerde que los alimentos que ingerimos permanecen en nuestro cuerpo durante largos periodos de tiempo. En consecuencia, más allá de que un diario puede ser útil para detectar el comienzo de los síntomas en el momento en que come por vez primera el alimento que le causa afecciones, sepa que los síntomas de su bebé pueden persistir durante múltiples días o incluso 2 semanas, incluso si no regresa a comer ese alimento en particular.

Prueba una dieta de supresión

Si nota una reacción desfavorable en su bebé tras comer ciertos alimentos, intente eliminar ese alimento de su dieta y vea si mejora. Empiece por la leche de vaca, la causa más recurrente de reacción alérgica en los bebés amamantados. Recuerde, su cuerpo precisa tiempo para estar absolutamente libre de los alimentos dañinos, conque asegúrese de haber eliminado todas las fuentes de alimentos a lo largo de por lo menos un par de semanas.

Otros de nuestros artículos sobre lactancia

Deja un comentario