3 cosas que pueden afectar el gusto y el olor de la leche materna

En ocasiones, la leche de la mamá se ve, huele o sabe diferente. Este es el por qué.

¿Alguna vez ha cuestionado el gusto u olor de su leche materna? ¿En ocasiones huele un poco “apagado” y no está seguro de por qué razón? Muchas mamás experimentan esto, conque no se preocupe. ¡No estás solo y no te pasa nada! La leche de la mamá cambia en sabor, fragancia y fachada según su dieta, fármacos y técnicas de almacenamiento. Recuerde: independientemente de estas diferencias, su leche es siempre y en todo momento el mejor alimento para su bebé.

El gusto y el olor de la leche materna son únicos

¿Sabía que cuando nació su bebé, él o ella podría reconocer y sentirse reconfortado por el fragancia y sabor únicos de su leche? Su líquido amniótico (que alimentó a su bebé durante el embarazo) tenía sabores similares a su leche materna. Incluso sabemos que el mal del recién nacido puede aliviarse con la exposición al olor de la leche materna. ¡Tu leche es dulce, vigorosa y única para ti! A continuación se detallan ciertas cosas que tienen la posibilidad de afectar el olor, el sabor y el aspecto de la leche materna.

  1. Alimentos y medicamentos

Tiene mucho sentido cuando lo piensas: lo que comes cambia el sabor de tu leche. La leche tiene la posibilidad de tener múltiples cambios sutiles de gusto, dependiendo de sus comidas. Esa es una de las razones por las cuales los bebés amamantados tienden a gozar de una mayor pluralidad de alimentos y sabores en comparación con los bebés alimentados con fórmula en el momento en que comienzan a comer sólidos. Algunos medicamentos también pueden afectar el fragancia y el gusto de la leche materna.

  1. Técnicas de almacenamiento

La forma en que guarda la leche puede afectar su olor, gusto y fachada. Es posible que haya sentido que en el momento en que la leche se deja reposar a temperatura ámbito o en el refrigerador, comienza a separarse en capas. Esto no quiere decir que haya salido mal; la crema simplemente está subiendo a la superficie. Sencillamente gire el recipiente suavemente para mezclar la leche, ¡y va a estar listo para alimentarse!

  1. Hábitos de congelación y lipasa

Congelar y descongelar la leche de la mamá tiene la posibilidad de tener un gran impacto en el gusto y el olfato. Ciertas mamás notan que después de descongelar su leche huele desapacible, saponácea o aun agria. ¡O sea normal! La leche materna tiene dentro lipasa, una enzima que normalmente está que se encuentra en la leche materna y tiene bastantes provecho. Por un lado, asiste para descomponer las grasas en la leche para que los nutrientes solubles en grasa y los ácidos grasos (que resguardan a su bebé de enfermarse) estén disponibles para su pequeño.

Cuanto más tiempo se mantenga la leche a temperatura ámbito o incluso en el refrigerador antes de congelarse, mucho más actividad lipasa tendrá. La leche que tiene un prominente nivel de lipasa puede desarrollar un olor y un gusto a jabón, pero no es dañina para el bebé. A la mayor parte de los bebés no les importa, pero si el tuyo comienza a rechazar la leche (ya sea con su primer sabor o después a medida que desarrollan sus preferencias gustativas), hay una manera de prevenirlo y solucionarlo.

  • Prueba antes de congelar – Antes de congelar enormes cantidades de leche materna, puede investigar los cambios de olor y sabor debidos a la lipasa. Recolecte y congele 1-2 bolsas o envases pequeños de leche de la mamá a lo largo de por lo menos 5 días y después valore el olor para poder ver si su bebé lo beberá.

  • Elimina los cambios en la leche inducidos por la lipasa durante la congelación. – Si durante la prueba de congelación revela que la leche cambia de olor o gusto y su bebé no la bebe, puede escaldar la leche fría antes de congelarla. Leche hirviendo después si se ha congelado no corregirá el problema de olor / sabor.

    • Para escaldar la leche fría: Caliéntelo en una olla hasta que se formen pequeñas burbujas cerca de los bordes de la cazuela (aproximadamente 180 ° F) pero no lo hierva. Retire la leche de la estufa y déjela enfriar antes de congelar.

Escaldar la leche fría evitará que las enzimas descompongan la grasa, evitando ese fragancia y sabor a jabón. No obstante, la leche hirviendo disminuye algunos de los componentes beneficiosos de la leche de la mamá, conque déle a su bebé leche de la mamá fría siempre y cuando resulte posible.

¿Tiene preguntas sobre el olor o el gusto de la leche materna? ¡Puede mandar sus cuestiones a nuestras Consultoras de Lactancia en cualquier momento!

monica sanpedro

Autora de este post: Monica Sanpedro

Monitora de tiempo libre, madre de un niño y tía de otros cinco